15.12.2025
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Los niños no perdonan a nadie en la trágica doble muerte de sus padres

James Harlow
James Harlow
'We don't blame dad for killing mum, he was ill'

Los hijos de un hombre que causó la muerte de su esposa durante un episodio psicótico, antes de quitarse la vida, han manifestado a los medios que no culpan a su padre por los trágicos acontecimientos.

Chris y Ruth Stone-Houghton perdieron la vida en septiembre de 2022 en su hogar en Portsmouth. Una investigación reveló una falta significativa en la provisión de apoyo adecuado a la familia tras la liberación de Chris de una instalación psiquiátrica solo unas semanas antes.

Oliver, su hijo, declaró: «No sentimos la necesidad de perdonarlo. Nunca dudé que fue exclusivamente su enfermedad la que impulsó sus acciones.» La Fundación NHS de Hampshire e Isla de Wight reconoció que ha aprendido lecciones valiosas de este incidente para mejorar el cuidado de las personas que enfrentan crisis de salud mental y sus familias.

El vínculo familiar

Oliver y Abbie Stone-Houghton describieron a sus padres como cariñosos y afectuosos, destacando su profundo compromiso mutuo. «Disfrutamos de una infancia increíble, y aun de adultos, manteníamos una relación cercana con ambos,» recordó Abbie.

Chris dirigía un negocio de joyería, donde Ruth también desempeñaba un papel importante. Históricamente, no había enfrentado problemas de salud mental, pero las presiones de la pandemia de Covid condujeron al cierre eventual de su negocio en abril de 2022, lo que provocó un descenso hacia pensamientos delirantes.

A medida que la paranoia de Chris se intensificaba, se convenció de que su teléfono y computadora estaban siendo monitoreados, y vivió con el temor de una amenaza invisible. Su comportamiento cambió; se volvió más aislado socialmente, parecía cada vez más frágil y experimentaba pensamientos suicidas.

El vínculo familiar

Atención médica y fallos

Oliver, ahora de 30 años, recordó: «Sentía que no tenía nada más que contribuir.» Diagnosticado con depresión psicótica, Chris intentó suicidarse en julio de 2022. Posteriormente, fue ingresado en un área de salud mental en el Hospital St James en Portsmouth, donde la familia creía que recibiría atención durante varios meses.

Sin embargo, solo cuatro semanas después, fue dado de alta en contra de los deseos de la familia. Ruth supuestamente se sentía «aterrorizada» por la posibilidad de que su esposo se hiciera daño nuevamente, como se reveló en la investigación.

Oliver sugirió que la dinámica amorosa de la familia pudo haber influido inadvertidamente en las decisiones del personal del hospital, llevándolos a subestimar los riesgos asociados con el regreso de Chris a casa. «Recibimos poca orientación sobre cómo manejar su situación, por lo que tuvimos que navegar solos, esperando que todo saliera bien,» señaló Abbie.

Atención médica y fallos

Preocupaciones planteadas

El Dr. Denzel Mitchell, psiquiatra consultor en el Hospital St James, explicó que la decisión de dar de alta a Chris se basó en gran medida en la ausencia de autolesiones o incidentes psicóticos durante su estancia. La forense Rachel Spearing reconoció que, si bien la decisión de alta podría haber estado justificada, su ejecución fue defectuosa, caracterizada por una evaluación de riesgos insuficiente.

Chris tenía un historial previo de resistencia a los medicamentos antipsicóticos en casa y necesitaba estímulo para tomarlos mientras estaba hospitalizado, pero este aspecto no fue evaluado a fondo. La familia no recibió el apoyo suficiente, lo que los dejó con la responsabilidad de garantizar que él cumpliera con su régimen de medicación.

Preocupaciones planteadas

Consecuencias trágicas

La forense Spearing concluyó que era poco probable que Chris hubiera cumplido con su medicación en el momento de los trágicos eventos. Además, la investigación reveló una falta de apoyo accesible; Chris no recibió tratamiento psicológico mientras estaba en el hospital debido a la falta de un psicólogo disponible.

Una vez dado de alta, un equipo de crisis comunitaria solicitó una intervención rápida para la psicosis de Chris, pero esta fue denegada debido a su edad: tenía 66 años, mientras que el límite de edad del servicio de la NHS era de 65. «Solo podemos especular sobre lo que podría haber sucedido si hubiera recibido ese tratamiento,» comentó Oliver.

En cambio, Chris fue colocado en una larga lista de espera para terapia especializada. A la familia se le indicó que notificara al equipo de crisis ante cualquier signo de recaída, pero no se realizó una evaluación formal del papel de Ruth como cuidadora.

El 14 de septiembre de 2022, Chris trágicamente le quitó la vida a Ruth en su hogar antes de quitarse la suya. La forense Spearing afirmó que es probable que él estuviera experimentando un severo episodio psicótico en ese momento.

Ella aseguró que tal tragedia no podría haberse previsto, describiendo a Chris y Ruth como una pareja «amorosa y feliz». Oliver y Abbie expresaron su profunda conexión familiar, afirmando que no culpan a su padre por el incidente.

«Ambos sentimos fuertemente y sabemos en nuestros corazones,» dijo Oliver, «que [papá] no estaba en un estado mental sano cuando ocurrieron estos eventos, y fue la enfermedad la que precipitó un resultado tan trágico. Elegimos atesorar nuestros recuerdos de ambos de manera positiva.

La Fundación NHS de Hampshire e Isla de Wight emitió un comunicado transmitiendo sus más sinceras condolencias a la familia y amigos de Ruth y Christopher. Enfatizaron su compromiso de aprender de este caso para mejorar continuamente el cuidado y el apoyo brindado a las personas que enfrentan crisis de salud mental y a sus familias.

Si usted o alguien que conoce se ve afectado por los temas tratados en este artículo, hay apoyo disponible a través de diversas organizaciones.

Consecuencias trágicas

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