09.12.2025
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Trump Denuncia a los Líderes Europeos como ‘Débiles’ y Critica el Apoyo a Ucrania

James Harlow
James Harlow
Trump criticises 'decaying' European countries and 'weak' leaders

En una entrevista extensa, el presidente de EE. UU., Donald Trump, manifestó su desaprobación hacia los líderes europeos, calificándolos de ‘débiles’ y sugiriendo que el respaldo estadounidense a Ucrania podría disminuir. Describió a ciertos países europeos en ‘decadencia’ como ineficaces en la gestión de la migración y criticó su falta de acciones decisivas para poner fin al conflicto en Ucrania contra Rusia, acusándolos de permitir que Kyiv luche ‘hasta que se rinda’.

Los funcionarios europeos han estado esforzándose por establecer un papel significativo en las iniciativas lideradas por EE. UU. para detener la guerra, preocupados de que una resolución rápida pueda socavar los intereses a largo plazo del continente. En respuesta, la secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, destacó que percibe fortaleza en Europa, citando el aumento de las inversiones en defensa y el apoyo financiero a Ucrania.

Cooper subrayó que dos presidentes, Trump y el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, están trabajando activamente por la paz, mientras criticaba al presidente Putin por agravar la situación mediante ataques con drones y misiles. Mientras tanto, Trump ha intensificado su presión sobre Zelensky, instándolo a considerar compromisos que implicarían ceder territorio a Rusia.

En un mensaje en X, Zelensky indicó posteriormente que tanto Ucrania como Europa están colaborando en diversas estrategias para poner fin a la guerra, señalando que sus planes están cerca de completarse y listos para ser discutidos con los socios estadounidenses. Los recientes comentarios de Trump sobre Europa siguieron a una reunión de líderes europeos en Londres destinada a reforzar sus esfuerzos colectivos para detener los combates en Ucrania.

Cuando se le preguntó sobre el posible papel de Europa en las negociaciones de paz, Trump comentó: ‘Hablan, pero no producen. Y la guerra sigue y sigue’. En las últimas semanas, funcionarios estadounidenses han mantenido conversaciones separadas con representantes tanto de Ucrania como de Rusia con la esperanza de mediar una resolución, aunque aún no se han materializado acuerdos.

Zelensky ha instado a los líderes europeos y de la OTAN a evitar que EE. UU. respalde cualquier acuerdo que pudiera dejar a Ucrania vulnerable a futuros ataques. El domingo, Trump sugirió que Zelensky podría ser el principal obstáculo para lograr la paz, afirmando que Rusia estaría ‘bien’ con una propuesta de paz que incluyera concesiones significativas por parte de Ucrania.

Durante la entrevista, Trump afirmó que los negociadores ucranianos estaban entusiasmados con la propuesta respaldada por EE. UU., mientras alegaba que Zelensky aún no la había revisado. Trump también expresó su preocupación de que las divisiones ideológicas pudieran poner en peligro las alianzas de Washington con naciones europeas, afirmando: ‘Depende’ cuando se le preguntó si podría seguir considerando a los líderes débiles como aliados.

Sus comentarios siguieron a la publicación de una nueva Estrategia de Seguridad Nacional de 33 páginas que advertía sobre una posible ‘borradura civilizacional’ en Europa y planteaba dudas sobre la fiabilidad de ciertos países como aliados. Curiosamente, Rusia respondió positivamente a la estrategia, señalando su alineación con la perspectiva de Moscú.

Trump advirtió que muchos países europeos podrían no mantener su viabilidad si las tendencias actuales continúan, calificando la situación respecto a la inmigración como un desastre. Reconoció a Hungría y Polonia por sus políticas migratorias efectivas, pero criticó a la mayoría de las naciones europeas por estar en un estado de decadencia.

En respuesta a la Estrategia de Seguridad Nacional, el canciller alemán Friedrich Merz comentó que, si bien algunos aspectos eran razonables, otros eran inaceptables desde una perspectiva europea. Rechazó firmemente la noción de que EE. UU. necesitara intervenir para ‘salvar la democracia’ en Europa, afirmando que los europeos son capaces de abordar tales asuntos de manera independiente.

Esta estrategia resonó con sentimientos similares expresados en el discurso anterior de Trump ante las Naciones Unidas, donde había criticado fuertemente la gestión de la migración y las políticas de energía limpia en Europa occidental.

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